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    Artículo 057 – Todo listo para la aplicación de capas de cobertura asfálticas o de hormigón

    Contenido:

    Con los aspectos analizados desde el Artículo 034 hasta el Artículo 056, se han abordado diferentes intervenciones que podrían ser aplicadas en una política de “mantenimiento vial”. Esto último de acuerdo con la definición que, en tal sentido, se ha dado en esta sección, la cual puede diferir en ciertos matices de la ofrecida por otros autores o desde otras fuentes diversas.

    Más allá de ese detalle semántico, lo que podría llegar a constituirse mediante la aplicación de alguna de estas técnicas, de manera aislada o, preferentemente, asociada, sería una superficie expuesta a dos realidades diferentes.

    Una de esas realidades es cuando la o las intervenciones realizadas llevan a constituir una superficie de rodamiento mejorada hasta un nivel deseado (de funcionalidad y/o estructura), sin más requerimientos de la política de mantenimiento en sí. Por ejemplo, se tendría una situación como la citada si ante un espesor de capa de rodamiento asfáltico se establece por su ahuellamiento que sería admisible continuar con la operación del tramo, así sin más, una vez que se ha fresado un par de centímetros de la capa (Figura 1). Para los puristas de la terminología esto sería una típica política de conservación, pues ayudaría a mantener un nivel de transitabilidad sin reponer ni afectar aspectos estructurales, por ejemplo.

    Figura 1. Tramo fresado solo superficialmente para dar continuidad al tránsito (Avila et al., 2024)

    Pero también se tendría esa situación si lo que se aplicara sobre un pavimento asfáltico envejecido fuera un riego de rejuvenecedor malténico transitable (Figura 2) que, en rigor, no constituye una capa de cobertura y al sellar discontinuidades en la capa asfáltica estaría contribuyendo a que la respuesta estructural del pavimento en su conjunto se incremente de manera instantánea. O sea, podría considerarse como una forma de rehabilitación.

    Figura 2. Aplicación de un rejuvenecedor malténico (www.youtube.com/@primesoluciones4159)

    Como esta última expresión puede ser discutida por ciertos posicionamientos, vale la pena aclarar que con lo expresado no se intenta generar un debate en tal sentido, sino solamente dar un parecer en cuanto a que a la situación planteada se interpreta se llegaría no solo con una política de conservación, sino también con una de rehabilitación, justificando que no se trate con lo que va a explicarse a continuación simplemente de dividir entre un caso y otro. Esto no es fundamental, pero al menos se considera necesario explicar esta forma de ver las cosas.

    Volviendo a las dos realidades diferentes que podrían encontrarse luego de aplicar algunas de las técnicas analizadas en anteriores artículos, cabe señalar que la otra realidad se tiene cuando la o las intervenciones no son más que una vía para maximizar a partir del pavimento existente la obtención de la superficie plana requerida para la inevitable colocación de una o más capas de cobertura, de la cual la última sería la de rodamiento. En este caso también cabría plantearse si cuando la cobertura no posee aporte estructural, como es el caso de los microaglomerados, no se trata solo de una conservación, más allá de que en los casos en que ese aporte sí existe sería claramente una rehabilitación; lo que contribuiría a no dividir las políticas solo en cuanto a un término u otro.

    La colocación de microaglomerados es analizada en futuros artículos de la sección, por tratarse de una capa de cobertura. El riego con rejuvenecedor malténico, en cambio, sí ya ha sido de algún modo tratado en el Artículo 09 cuando se mencionan los riegos asfálticos, más allá de que en venideros artículos se realice alguna mención adicional en particular.

    Una imagen que resulta muy útil a los efectos de ilustrar esta “segunda realidad” es la de la Figura 3, en la cual puede observarse no solo la aplicación de un fresado, sino además un bacheo asfáltico (superficial o profundo), el tomado de fisuras, el tomado de juntas en el borde del bacheo y la aplicación de un sistema SAMI en uno de los carriles (posiblemente por tratarse del sentido con mayor componente de carga). Como se ve, serían todas técnicas ya mencionadas de algún modo. Fácilmente puede deducirse de esta imagen que todo está preparado para la aplicación de la cobertura ya mencionada.

    Figura 3. Pavimentos con múltiples intervenciones previo a su cobertura

    ARTÍCULO: Sección Acercando la Vialidad a los Arquitectos

    AUTOR: Dr. Ing. Julián Rivera

    CURRÍCULUM SINTÉTICO: Doctor en Ingeniería de Materiales UTN

    Magister en Transporte y Logística UTN

    Ingeniero Civil UTN

    Director LEMaC

    Linkedin: https://www.linkedin.com/in/juli%C3%A1n-rivera-3a448b36/

    ResearchGate: https://www.researchgate.net/profile/Jose-Rivera-92

    [jjulianrivera@hotmail.com.ar]

     

     

     

    Julian Rivera
    Julian Riverahttps://dolmen.com.ar/dr-julian-rivera/
    Doctor en Ingeniería de Materiales UTN Magister en Transporte y Logística UTN Ingeniero Civil UTN Director LEMaC

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