Es el desarrollo más avanzado de los molinos de viento clásicos, que desplazó a las
construcciones similares anteriores al siglo XVI. En los Países Bajos se utilizaron
principalmente como sistema de bombeo eólico para desecar zonas anegadas de agua
(conocidas como pólder), mientras que en el resto de Europa se usaron principalmente
como molinos de grano.
Los molinos de viento holandeses clásicos se diferencian a primera vista de los molinos
de viento convencionales porque generalmente son hexagonales u octogonales en vez de
cilíndricos, y están construidos con madera.
La invención del molino holandés con sus elementos característicos se atribuye al
ingeniero holandés Jan Adriaanszoon Leeghwater (1575-1650), introductor de la
cubierta giratoria que permitía orientar al viento solo la parte superior del molino.
Una primera idea para orientar el molino al viento con el objeto de mejorar su eficacia
consistía en disponer todo el sistema de molienda dentro de un cajón de madera, que se
puede hacer girar alrededor de un pivote. El desarrollo del sistema de engranajes, de
madera, ideado por Jan Adriaanszoon permitió que se pudiera hacer girar solo la
cubierta, en vez de todo el molino.

El dispositivo de cola que permite el seguimiento
automático del viento fue patentado en 1745 por el
inglés Edmund Lee.
La forma poligonal en planta es una ingeniosa solución
de compromiso entre adoptar una sección circular
(minimizando la resistencia al viento de la torre) y
facilitar la construcción de las paredes mediante
tablones planos colocados horizontalmente entre las
nervaduras de madera dispuestas en los vértices del
polígono.
Los mecanismos (ruedas dentadas, ejes, poleas…) eran
de madera con refuerzos de hierro. Las aspas, normalmente cuatro, estaban formadas
por un entramado de madera a la vez resistente y liviano, recubierto con unas gruesas
lonas para recoger el viento. El cabezal móvil del molino (tapa o bonete), donde se
inserta el eje de las aspas, gira sobre un anillo metálico plano mediante ruedas
(originalmente de madera y más adelante de acero), aunque en los modelos más
primitivos el giro se lograba haciendo deslizar dos anillos de madera pulida lubricados
con jabón.

Además de las ventajas estáticas sobre los molinos de viento de arquitectura más antigua, este diseño implicaba más espacio en el edificio para acomodar otras máquinas y permitía
situar las aspas más arriba, incrementando su eficacia energética. La fuerza era transmitida
desde el eje de las aspas por medio de una rueda dentada «de peine», engranada con otra
rueda unida a un eje de rotación vertical. Este tren de transmisión principal permitía
conectar todo tipo de máquinas.
Aporte a la economía
Los molinos de viento tuvieron una incidencia crítica y estructural en la economía
holandesa durante la Edad Media (especialmente a partir del siglo XIII), siendo
fundamentales para la transformación del paisaje, el desarrollo agrícola y la capacidad
industrial temprana. No eran solo herramientas de molienda, sino máquinas esenciales
de ingeniería que convirtieron una zona pantanosa en una potencia económica.
Se puede enunciar como puntos clave de su impacto económico:
.- Recuperación de tierras: A partir del siglo XIII, se empezaron a utilizar molinos para
bombear agua desde tierras bajas hacia ríos y canales. Esto permitió secar lagunas y
marismas, convirtiéndolas en terrenos agrícolas productivos, aumentando el territorio
cultivable y gestionando las inundaciones.
.- Impulso a la producción agrícola y molienda: Los molinos de viento se utilizaron para
moler grano, proporcionando harina a una población creciente y facilitando la
producción de alimentos.
.- Revolución Industrial Medieval: Además de la agricultura, los molinos se adaptaron
para usos industriales, como el aserrado de madera para la construcción de barcos y
estructuras, lo que sentó las bases para el posterior dominio naval holandés*.
.- Desarrollo tecnológico: Los ingenieros holandeses desarrollaron tecnologías
avanzadas, como la rueda de paletas y el tornillo de Arquímedes, para mejorar la
eficiencia del bombeo de agua.
*Los molinos de viento fueron fundamentales para la economía holandesa porque
permitió la expansión de su flota naval y el dominio comercial. Su adaptación como
aserraderos eólicos revolucionó la construcción de barcos, permitiendo cortar madera
hasta 10 veces más rápido que a mano.
Esto permitió a los astilleros holandeses construir barcos más rápido y más barato que
cualquier otra nación europea, impulsando la producción de la flota de la Compañía
Neerlandesa de las Indias Orientales. La capacidad de corte eólica hizo posible la
creación de barcos en semanas en lugar de meses, transformando los astilleros en las
primeras líneas de producción industriales del mundo.
Estos molinos sostenían diversas industrias vitales (papel, aceite, pintura, madera), lo
que posicionó a los Países Bajos como una superpotencia marítima y comercial.
En resumen
Los molinos fueron el «motor» inicial de la economía neerlandesa al permitir que la
nación prosperara luchando contra las adversidades geográficas, convirtiendo el viento
en una fuente de energía esencial para la supervivencia y el crecimiento. Hoy en día,
con el avance tecnológico, el mismo principio nos permite generar energía eléctrica
renovable…………..y no es un detalle menor.
Ing. Ricardo Berizzo